Bogota

MinAmbiente destraba trámites clave para la energía en Bogotá

La incertidumbre sobre el futuro energético de Bogotá y de buena parte de la región Oriental del país empieza a despejarse. El Ministerio de Ambiente anunció decisiones que destraban trámites ambientales relacionados con las líneas Sogamoso y Chivor Norte, dos proyectos considerados estratégicos para fortalecer el sistema de transmisión eléctrica.

La cartera de Ambiente informó que en total ha resuelto ocho solicitudes relacionadas con los proyectos de transmisión que llegarán a la Subestación Norte, seis de ellas durante el último mes.

Algunas de estas solicitudes llevaban más de tres meses radicadas sin recibir pronunciamiento oficial, según el MinAmbiente.

Las decisiones corresponden a intervenciones en el corredor Chivor II–Norte y en la Subestación Norte, y fueron adoptadas mediante el régimen de actividades de bajo impacto ambiental y beneficio social, que permite realizar intervenciones puntuales en áreas de reserva forestal sin necesidad de adelantar un trámite de sustracción, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.

Sogamoso es una línea de transmisión de 500 kilovoltios de energía y Chivor Norte de 230 kilovoltios. Son dos proyectos que surgieron a principios de la década pasada, hace más de 15 años, y que han enfretado una serie de inconvenientes ambientales y la oposición de comunidades.

La primera línea tiene un avance general del 68 por ciento y le faltan 345 torres de 853 estimadas y la segunda se encuentra en el 81 por ciento y le faltan 92 torres de 367 proyectadas.

Las decisiones adoptadas permiten atender requerimientos de los dos grandes proyectos de transmisión: Sogamoso–Norte–Nueva Esperanza 500 kV y Chivor II–Norte 230 kV, junto con sus líneas asociadas, ejecutados por el Grupo Energía Bogotá, a través de su filial Enlaza.

Un momento sensible para la seguridad energética

El anuncio del Minambiente llega en un momento particularmente sensible para el abastecimiento de energía eléctrica de Bogotá y los departamentos de Cundinamarca, Meta y Guaviare.

Tanto la capital como las regiones mencionadas vienen necesitanto de las líneas para poder garantizar el suministro de energía a proyectos de vivienda, centros de datos y grandes instalaciones asociadas con inteligencia artificial.

En diálogo con EL TIEMPO, el presidente del Grupo Energía Bogotá (GEB), Juan Ricardo Ortega, celebró las decisiones del Minambiente y dijo: “Ya estamos trabajando fuertemente“. Destacó que desde la ministra Irene Vélez los trámites ante la cartera habían comenzado a avanzar.

“Falta un asunto (trámite de sustracción) en la CAS de Santander y ya tendríamos casi todo despejado, excepto la oposición de unas personas en Subachoque”, dijo.

En el caso del municipio cundinanarqués, según explicó, unos propietarios no han permitido el ingreso a sus predios y eso se les volvió un punto de honor. No obstabte, Ortega consideró que se sigue avanzando.

“El apoyo de los alcaldes es esencial“, manifestó, y añadió: “Tenemos que terminar de construir en un año y 4 meses no hay margen alguno”.

En una reciente entrevista con EL TIEMPO, el presidente del GEB había explicado que ese tiempo para sacar adelante las dos líneas de transmisión es muy ajustado porque faltan por construir 437 torres -sumando las de Sogamoso y Chivor Norte- y que cada mes se alcanzan a ejecutar un promedio de 40.

El cronograma contempla terminar Chivor en junio o julio de 2027 y Sogamoso en octubre de ese mismo año, con el objetivo de que todo el sistema esté listo antes de noviembre del próximo año.

La urgencia de esas líneas no sólo es por la creciente demanda de energía, sino también porque la central hidroeléctrica del Guavio, con capacidad para generar 1.250 megavatios, debió aplazar para 2028 el mantenimiento que tenía programado para este 2026, con el fin de ayudar a mitigar el impacto del fenómeno de El Niño.

Esa pausa exige que Sogamoso y Chivor Norte, que aumentarán el suministro de energía a Bogotá, Cundinamarca, Meta y Guaviare, estén terminadas y en operación.

Esto significa que, de acuerdo con Ortega, la ciudad y la región central del país quedarán “vulnerables”, toda vez que con esa pausa se “perdería un 30 por ciento o 40 por ciento de su fuente más importante de energía” (Guavio), y si no se cuenta con esa infraestructura de reemplazo (las líneas) se tendría un inminente recorte en el suministro.

La sentencia de Ortega es que si las líneas no están construidas en noviembre del próximo año, a más tardar, “Bogotá va a tener en enero o febrero de 2028 problemas muy serios de suministro, igual que el Meta y Guaviare”.

En el mismo sentido, el Ministerio de Ambiente señaló en su anuncio que el operador del sistema interconectado nacional XM ha advertido la urgencia de las líneas, porque Bogotá y el área Oriental del país pueden enfrentar condiciones exigentes entre diciembre de 2026 y abril de 2027.

Un dato que dimensiona la importancia de dichas líneas de transmisión es que, de acuerdo con el GEB, cerca de 400 MW de nueva demanda en el área Oriental están condicionados a la terminación de los proyectos Sogamoso 500 kV y Chivor II–Norte 230 kV.

En ese escenario, la terminación de Sogamoso 500 kV y Chivor II–Norte 230 kV adquiere una importancia directa para atender el crecimiento de la demanda.

Esa infraestructura también tendrá un papel clave en la expansión de la red de distribución y en la electrificación del transporte.

Cuando entre en operación, la Subestación Norte alimentará las subestaciones de distribución de Sesquilé, Gran Sabana en Tocancipá, Zipaquirá y Ubaté. Además, dará soporte a la electrificación del transporte regional, incluido el Regiotram del Norte y los buses eléctricos.

 

Las decidiones ambientales y años de espera

En el caso de Sogamoso–Norte–Nueva Esperanza 500 kV, el Ministerio de Ambiente autorizó el avance de trabajos en áreas de la Reserva Forestal del Río Magdalena, en Santander, donde se instalarán torres de transmisión.

La autorización contempla la instalación de cuatro torres, de las cuales tres deberán cumplir condiciones de seguridad y prevención del riesgo, debido a que se encuentran en zonas susceptibles de remoción en masa.

Las autoridades ambiental y locales fueron notificadas para acompañar el proceso y verificar el cumplimiento de las normas establecidas.

El Ministerio también aclaró que otras 18 áreas relacionadas con este proyecto deberán surtir un proceso de sustracción de la Reserva Forestal del Río Magdalena.

Así las cosas, según el Minambiente, a la fecha ya no quedan trámites de sustracción de reserva forestal pendientes de decisión ante esa cartera para estas iniciativas.

El anuncio tiene como antecedente un proceso que permaneció durante años sin avanzar completamente

Los trámites de modificación de las licencias ambientales de estos proyectos estuvieron suspendidos ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), a la espera del pronunciamiento del Ministerio de Ambiente sobre la Reserva Forestal Protectora Productora Cuenca Alta del Río Bogotá.

Con las nuevas decisiones, el Minambiente asegura que resolvió en un mes lo que estaba en sus manos para que estos proyectos puedan avanzar.

No obstante, la cartera advierte que el proceso no termina con las decisiones ambientales. Ahora los responsables deberán continuar con la construcción, la gestión de los predios y el trabajo con las comunidades, además de cumplir los trámites que estén a cargo de otras autoridades.

El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, defendió la decisión bajo la premisa de que la infraestructura energética y la protección ambiental pueden avanzar simultáneamente.

“En la Agenda ABC (Agua, Biodiversidad y Comunidades) tenemos claro que el desarrollo y la protección ambiental sí pueden ir de la mano”, afirmó.

Agregó “la seguridad energética, la inversión y la conservación de nuestros ecosistemas no son objetivos contrarios”.

Arjona resumió la actuación de su cartera con otra frase: “En la Patria Milagro decimos y hacemos: estamos destrabando lo que necesita avanzar a través de decisiones estratégicas, con rigor técnico y protegiendo nuestro capital natural”.

De esta manera, las decisiones anunciadas por el Ministerio de Ambiente despejan una parte de los obstáculos ambientales que habían condicionado el avance de las dos líneas, pero dejan por delante la construcción, la gestión predial, el trabajo con las comunidades y los trámites que corresponden a otras autoridades.

El reto ahora es llevar esas decisiones del papel a las obras, en un sistema eléctrico para el que XM ya advierte condiciones exigentes en la región Oriental y en el que, según el GEB, cerca de 400 MW de nueva demanda dependen de que Sogamoso 500 kV y Chivor II–Norte 230 kV sean terminadas.

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